miércoles, 19 de septiembre de 2012

Pensamiento, voz y acción en el México insurgente e independiente

VanGuardia Social
Revista para América y el mundo, de ciencia, conciencia y libertad












Porque ya tenían patria en la que nacieron y por la que lucharon, más que exclamar como oficialmente se acostumbra ¡Vivan los héroes que nos dieron patria!, aquí y ahora es al correcto grito de ¡Viva la patria que nos dio héroes!
Pensamiento, voz y acción en el México insurgente e independiente


Eduardo Garibay Mares
Prensa Libre
Lunes 17 de septiembre de 2012, página 2


Porque ya tenían patria en la que nacieron y por la que lucharon, más que exclamar como oficialmente se acostumbra ¡Vivan los héroes que nos dieron patria!, aquí y ahora es al correcto grito de ¡Viva la patria que nos dio héroes!, que se rememoran enlazadas ideas, palabras y acciones de quienes en respectivos contextos lucharon: Primero, a partir del 16 de septiembre de 1810, por independizar del yugo hispano a su tierra natal, su patria, y a su gente, para hacer de México una nación independiente de tal imperio español; y luego, a partir del 28 de septiembre de 1921, por hacer del México independiente país republicano de libertades y equidad para el pueblo, poderdante de los cargos públicos en el sistema de gobierno nacional.
Esto es, que al conmemorarse el CCII Aniversario del inicio de la guerra independentista, los objetivos por los que se luchó a riesgo de la vida por el bien de la patria y de su gente, enmarcan en este 2012 la realidad nacional, que hoy los hace ver como meras utopías, ya que a la luz de tres siglos siguen sin lograrse a cabalidad.
En el México insurgente
Miguel Hidalgo y Costilla Gallaga: "¡Viva la religión católica! ¡Viva Fernando VII! ¡Viva la patria y reine por siempre en este continente americano nuestra sagrada patrona, la Santísima Virgen de Guadalupe! ¡Muera el mal gobierno!", exclamó al dar el grito insurgente en el curato de Dolores el 16 de septiembre de 1810, para iniciar la guerra por la Independencia de México. Nacido el 8 de mayo de 1753 en la hacienda de Corralejo, en el rancho San Vicente, jurisdicción de Pénjamo, del actual estado de Guanajuato, Hidalgo afirmó que “Se concede el indulto a los criminales, no a los que defienden la libertad de la patria”. A los 58 años de edad murió fusilado el 30 de julio de 1811 en la ciudad de Chihuahua.
José María Morelos y Pavón: “Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejoren sus costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto”, propuso en el punto 12 de los Sentimientos de la Nación, que el 14 de septiembre de 1813 presentó en Chilpancingo ante el Congreso Constituyente de Anáhuac, y que fue documento para sustento toral de la Constitución de Apatzingán promulgada el 22 de octubre de 1814. “Morir es nada cuando por la Patria se Muere”, afirmaba Morelos, quien a los 50 años de edad murió fusilado el 22 de diciembre de 1815 en San Cristóbal de Ecatepec, del actual estado de Morelos.
Rafaela López Aguado: “Preferiría ver a un hijo muerto antes que traidor a la patria”, contestó heroica a la propuesta virreinal de que para salvar la vida de su hijo Francisco, convenciera a sus otros cuatro hijos Ignacio, José María, Ramón, y Rafael López Rayón, para que abandonaran la lucha insurgente. Manuela Rafaela López Aguado nació y murió en Tlalpujahua, del actual estado de Michoacán, lugar donde contrajo matrimonio con el empresario minero Andrés López Rayón, con quien procreó a sus cinco hijos que llegado el momento lucharon por la Independencia de México.
En el México independiente-republicano
Benito Juárez: “Entre los individuos, como entre las naciones, el derecho ajeno es la paz”, dijo el 15 de julio de 1867, cuando pudo volver victorioso a la capital del país al triunfar la República sobre el imperio de Maximiliano I, para culminar así la parte de su discurso en la que manifestó: “Mexicanos: Encaminemos ahora todos nuestros esfuerzos a obtener y a consolidar los beneficios de la paz. Bajo sus auspicios, será eficaz la protección de las leyes y de las autoridades para los derechos de todos los habitantes de la República. Que el pueblo y el gobierno respeten los derechos de todos”. Nacido el 21 de marzo de 1806 en San Pablo Guelatao, Oaxaca, Juárez falleció de muerte natural el 18 de julio de 1872 en la Ciudad de México
Maximiliano de Habsburgo: “¡Mexicanos! Muero por una causa justa, la de la independencia y libertad de México. Ojalá que mi sangre ponga fin para siempre a las desgracias de mi nueva patria. ¡Viva México!”, gritó el emperador Maximiliano I de México un instante antes de morir fusilado. Nacido el 6 de julio de 1832 en el Palacio de Shoenbrün de Viena, en Austria, y muerto el 19 de junio de 1867 en el Cerro de la Campanas de Querétaro, durante su gobierno Maximiliano mandó erigir en 1865 la estatua ecuestre del Generalísimo José María Morelos, en la ciudad de Morelia, para rememorarlo en el centenario de su natalicio.
Melchor Ocampo: “Es hablando, no matándonos, como habremos de entendernos”, dijo el 16 de septiembre de 1852, en la ciudad de Morelia, para conmemorar el inicio de la lucha por la Independencia de México, tras haber afirmado en su discurso “¡La Patria está en peligro! ¡La Patria está en peligro! ¡La Patria está en peligro! Pero unidos lo conjuraremos”.
Justo Sierra: México tiene hambre y sed de justicia, afirmó en 1893 al pugnar por un Estado que habría de progresar por medio de una sistematización científica de la administración pública. Escritor, historiador, periodista, poeta, político, y decidido promotor de la fundación de la Universidad Nacional de México, hoy Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Justo Sierra Méndez nació el 26 de enero de 1848 en Campeche, Campeche, hoy San Francisco de Campeche, y falleció el 13 de septiembre de 1912 en Madrid.



miércoles, 29 de agosto de 2012

Independencia a México por el virrey O’Donojú. Eduardo Garibay Mares

VanGuardia Social
Revista para América y el mundo, de ciencia, conciencia y libertad


 



... no fue considerado entre los defensores de la nación mexicana reconocidos entonces por el Congreso Constituyente, devenido de la Junta iturbidista, que faltó al no honrar la memoria de Juan O'Donojú
Independencia a México por el virrey O’Donojú


Eduardo Garibay Mares
Prensa Libre
Lunes 4 de septiembre de 2012


“La independencia de México ya era indefectible, sin que hubiese fuerza en el mundo capaz de contrarrestarla, nosotros mismos hemos experimentado lo que sabe hacer un pueblo que quiere ser libre”. El virrey O’Donojú, en su escrito del 31 de agosto de 1821 al gobierno de España.

Designado nuevo virrey de la Nueva España, el general Juan de O’Donojú salió de Cádiz el 30 de mayo de 1821, a bordo del navío “Asia”, y el 30 de julio del mismo año desembarcó en Veracruz. Este militar nacido en Sevilla en 1762 y muerto en México en 1821, era un liberal avanzado, masón, y enemigo del absolutismo, que a principios de 1820 encabezó una conjura contra la Corona española y fue perseguido por el rey Fernando VII, sin que ello le impidiera desempeñar cargos importantes, seguramente porque además de ser teniente general del Ejército de España y jefe de las armas de Sevilla, fue ministro de Guerra y Marina en la lucha contra Francia.
Al llegar a Veracruz, el virrey O’Donojú confirmó la supremacía de la lucha independentista, al tener conocimiento de que el ejército realista sólo dominaba en la ciudad de México y otras cinco capitales de provincia, por lo que luego de lanzar una proclama conciliadora en que manifestó sus principios liberales, arregló en seguida un encuentro con Agustín de Iturbide en la villa de Córdoba.
Tratado de Córdoba y fin de la lucha armada
El 24 de agosto de 1821 fue suscrito el Tratado de Córdoba, donde en los dos primeros de sus diecisiete artículos, se enuncia que esta Nueva España se reconocería por nación soberana e independiente y se llamaría en lo sucesivo Imperio Mexicano; y que el gobierno del imperio sería monárquico constitucional moderado. Pronunciamiento firmado por Iturbide como primer jefe del Ejército Imperial Mexicano, de las “Tres Garantías”, y por O’Donojú, como teniente general del Ejército de España, que puso fin a la lucha armada y consumó la independencia de México.
Sin embargo, al respecto cabe destacar que: primero, ninguno de los dos tenía atribuciones para celebrar dicho tratado; segundo, la modificación al Plan de Iguala abrió la puerta a Iturbide para legitimar la usurpación que premeditaba, al convalidar el sustento de que a falta de príncipe español de la familia reinante, el trono de México podía darse a la persona que designaran las cortes imperiales mexicanas, esto es, la Junta Provisional Gubernativa, comprendida en el tratado para la organización del nuevo régimen, que sería formada por personajes de la elite, en lugar de convocarse un congreso nacional, con lo cual la revolución democrática fue así convertida en aristocrática, ya que igual se prescribió la conformación de un Congreso Constituyente mediante elección ciudadana.
Transición de colonia a nación
Reconocido ya como nuevo virrey, O’Donojú proclamó el 16 de septiembre la terminación de la guerra, al tiempo que hacía público el Tratado de Córdoba que finiquitó la revolución de independencia. El día 27 entró a la ciudad de México el ejército trigarante e Iturbide conformó de inmediato la citada Junta, de acuerdo al artículo 6 del Plan de Iguala, misma que integró con treinta y ocho personas favorecidas por nacimiento, riqueza o ilustración, casi todas ellas escogidas entre los más ardientes partidarios del absolutismo monárquico, dejando por completo de lado a quienes representaban la tendencia democrática y liberal, no obstante ser insurgentes que al iniciar y proseguir la guerra, hicieron posible liberar a México del yugo imperial español.
Reunida el 28 de septiembre, la Junta redactó el Acta de Independencia y convocó a un Congreso Constituyente, acorde a sus intereses. Esa fue la forma en que triunfó, al final de cuentas, el movimiento insurreccional iniciado en el pueblo de Dolores Guanajuato por el cura Miguel Hidalgo: una victoria donde Iturbide y sus partidarios, al conservar el sistema colonial de gobierno y los privilegios del clero, iniciaron un proceso de discordia nacional entre bandos liberales y conservadores.
Muerte de O’Donojú
Sin referir antecedentes respecto a quebrantos de salud y sin más explicaciones, la historia oficial sólo menciona que el 8 de octubre de 1821 O’Donojú enfermó de una pleuresía que, extraña y rápidamente, lo llevó en cuestión de horas al sepulcro, ya que falleció a las cinco y media de la tarde de ese mismo día. La muerte de O’Donojú, cuya presencia, principios y acciones hicieron posible el decreto de independencia de México, casualmente quitó el obstáculo que le habría dificultado a Iturbide la total abrogación del Plan de Iguala y del Tratado de Córdoba, ya que dicho deceso le dejó de inmediato el campo libre para trabajar en pro de un monarca mexicano: él mismo.
Corolario
Escrito lo acontecido en el mundo, sea del pasado o del presente cotidiano, al gusto y servicio de los poderosos que lo pagan, como ocurre con la mayoría de lo que se hace, sea cual sea el tema y sea quien fuere el que lo escribe, también la subjetividad de la Historia de México se ostenta igual en torno al caso de éste último virrey, surgido a su vez de pugnas entre grupos de poder, e intestinas, porque no hay que dejar de lado que O’Donojú pertenecía a una de las clases en el poder, de las cuales, y sólo de ellas, es de las que ayer, hoy y siempre provienen los líderes que logran consolidar cambios que impacten en ámbitos local, nacional o mundial, por su perpetua posesión del conocimiento, del poder: económico, político y jerárquico-social, así como de la proyección e influencia ejercida sobre sectores de población mayoritarios, de los que se sirven.
Esto es, que la necesaria revisión histórica igualmente se evidencia en el caso de O’Donojú, cuando la oscuridad en torno a su muerte se concatena a que oficialmente su figura fue diluida al escribirse la historia nacional, toda vez que no obstante ser él quien posibilitó la renuncia de España al virreinato novohispano, no fue considerado entre los defensores de la nación mexicana reconocidos entonces por el Congreso Constituyente, devenido de la Junta iturbidista, que faltó al no honrar la memoria de Juan O’Donojú, quien vino con el propósito de que se arriara el pendón de la Corona española de este suelo, y que asimismo se izara, para siempre, la bandera del México independiente.

lunes, 27 de agosto de 2012

Eduardo Garibay Mares en ComUnidad Nicolaita

VanGuardia Social
Revista para América y el mundo, de ciencia, conciencia y libertad


Eduardo Garibay Mares en www.comunidadnicolaita.blogspot.com/

Historiador formado en las aulas de la Universidad Michoacana - Eduardo Garibay Mares
Historiador formado en las aulas de la Universidad Michoacana - Eduardo Garibay Mares

La purificación del agua en Morelia. Eduardo Garibay Mares

Eduardo Garibay Mares, de la vigésimo cuarta promoción, y última (1996-2000), quien desarrolla su tesis: Agua y Poder en Morelia, 1880-1912.
…de los historiadores formados en las aulas de la Universidad Michoacana.

Historia y procesos. El quehacer de los historiadores de la Universidad Michoacana

Eduardo Garibay Mares. Primera edición: 2000. ISBN: 970-703-0194. ©Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Escuela de Historia...

Eduardo Garibay Mares. Historiador - UMSNH

Historia y procesos. El quehacer de los historiadores de la Universidad Michoacana



Corrección y cuidado de la edición: María Teresa Cortés Zavala, José Alfredo Uribe Salas, Eduardo Garibay Mares.





La purificación del agua en Morelia y el proyecto de Lee Stark
Eduardo Garibay Mares – Página 331




Eduardo Garibay Mares, de la vigésimo cuarta promoción, y última (1996-2000), quien desarrolla su tesis: Agua y Poder en Morelia, 1880-1912.
…de los historiadores formados en las aulas de la Universidad Michoacana.





Cuidó la edición María Teresa Cortés Zavala, José Alfredo Uribe Salas y Eduardo Garibay Mares.

 





lunes, 20 de agosto de 2012

Gobernante voluntarioso y demagógico. Eduardo Garibay Mares

VanGuardia Social
Revista para América y el mundo, de ciencia, conciencia y libertad

 
Gobernante voluntarioso y demagógico. Eduardo Garibay Mares









Gobernante voluntarioso y demagógico

Eduardo Garibay Mares
Prensa Libre
Jacona, Michoacán
Lunes, 20 de agosto de 2012
Página 2

Luego de las naturales palabras “mamá” y “papá”, otra de las primeras palabras aprendidas es “quiero”, misma que el bebé utiliza con egoísmo y egocentrismo manifiestos. Similarmente, “por la patria y por el pueblo” son palabras del voluntarioso político demagógico que “quiere” ser gobernante, o que ya lo es.
La voluntad es un fenómeno activo por el cual el ser humano tiene conciencia de ser él mismo el punto de partida de una acción y artífice de su cumplimiento. Esto es, que al constituir la elección de lo que se quiere la primera fase del acto de la voluntad, el bebé exige lo que quiere porque asimismo sabe, en cuanto a los medios de los qué ha de servirse, que para obtener todo lo que desea tiene a su disposición a sus padres, abuelos, tíos y aquellos que lo rodean, quienes, como suele ocurrir, lo malcrían.
Lo mismo pasa con el gobernante que tiene a su disposición a obsequiosos colaboradores, a dirigentes de su partido político y a militantes que coadyuvan en la manipulación y acarreo de personas, cuyas presencia en manifestaciones políticas obligan con becas, bonos o despensas, así como a medios de comunicación que aplauden tales acciones y obra pública de relumbrón, mientras se margina a la población mayoritaria de educación excelente, trabajo, salud, seguridad y vida digna.
No hay duda que mientras en el bebé caprichoso, el exclamar “quiero” y expresar de un modo categórico su propia voluntad es, obviamente, la manifestación primaria de una personalidad que está en proceso de maduración; en el gobernante-bebé el expresar quiero”, “por la patria y por el pueblo, es sólo reiteración de su perenne inmadurez.
Así en nuestros días, como es el caso del bebé caprichudo, cada egocéntrico gobernante se siente el centro del universo, y en cierto sentido lo es, ya que él identifica “su” pequeño universo con el universo entero, toda vez que quiere y ordena y es obedecido, dentro y fuera del marco de la ley, impunemente ¡no faltaba más! Puesto que él, voluntariosa y demagógicamente, “quiere, quiere siempre, quiere intensamente”, como lo dijo el primer poeta trágico Víctor Alfieri, nacido en Italia en 1749, actitud que día a día aplauden los corifeos con que cuenta, en el “show” mediático de la tragicomedia política mexicana, mientras el país se debate en crisis.
Sintetizadas por Alfieri, las fases voluntariosas de demagógicos gobernantes-bebés, que lacran nuestros días, son la versión negativa de las distintas fases del acto de la voluntad, consistentes en tomar una decisión, tener capacidad para perseverar en lo elegido, y saber poner adecuadamente en práctica los medios para conseguir el fin.
Voluntad de gobernante auténtico
La voluntad comprende en su proceso el estadio inicial en que se elige lo que se quiere, el cual permite diferenciar a verdaderos gobernantes en dos grupos que son: el de caudillos natos, que saben llevar a cabo una empresa por ellos decidida e ideada; y el de quienes secundan, prosiguen y culminan iniciativas de otros; para los que “perseverancia” equivale al “siempre”, y “control” se equipara al “intensamente”, de lo dicho por el poeta fallecido en 1803, dado que la perseverancia es la capacidad de seguir adelante, con constancia y firmeza, hasta culminar la acción elegida, lo cual es una característica fundamental, intensamente activa, que no debe confundirse con terquedad u obstinación, que son en sí formas nocivas con que los voluntariosos demagogos imponen su capricho, sin más fundamento que decir “sí” a esto y “no” a lo otro, incluso desbordados en ocasiones del marco legal. Igualmente indispensable, es la capacidad para realizar lo que se ha decidido hacer.
Perfil psicológico del voluntarioso demagógico
Consabido es que el gobernante voluntarioso y demagógico, aislado de la realidad, nunca entiende que no todo lo que quiere lo puede obtener, y por ello su caso es similar al del pequeño déspota, cuyos familiares y personas de su entorno reaccionan de la misma forma: primero, al satisfacer todos sus caprichos, luego, al emplear los más extraños y a veces perniciosos medios para desviar o atenuar la potencia de su querer, con lo que acrecientan volubilidad; y después, al conformarse con que el encaprichado bebé añada un “por favor” o algún gesto chistoso, para concederle todo lo que exige y reírle sus “gracias”.
Perseverancia contra inmadurez inveterada
Como la perseverancia es elemento de la voluntad, a fin de perdurar actividades en el tiempo, y la capacidad es también una característica cuantitativa que debe añadirse, para saber controlar entusiasmos excesivos y elegir el medio idóneo para conseguir el fin, es obvio que no basta con decidir que se quiere ser gobernante, contender en campañas electoreras y triunfar en los comicios, porque para ser un gobernante auténtico hay que conocer la propia aptitud para el cargo y mostrar, en el respectivo ámbito, trabajo y resultados en bien del país, antes, durante y después de contender y ganar.
De ahí que en la tierna edad de maduración en proceso y en la inmadurez inveterada del adulto, el voluntarioso no comprenda que la realidad es otra, y que para conseguir su capricho no basta con “querer”, ya que en las diversas fases del acto de voluntad el decir “quiero” sólo implica que se quiere algo, porque deviene del primer paso dado por el individuo, a menudo indeciso, al elegir su meta, pero que falla al escoger su camino, estadio donde la voluntad genera un procedimiento activo, mediante el cual el ser humano decide en qué sentido dirigir su propia conducta, en la empresa elegida, y donde la dificultad consiste en mantener firme la decisión tomada y en saber realizarla.
Gobernante-bebé en México
Fácil es para el gobernante-bebé “querer”, seducido por la situación de caos que desde hace más de cuarenta años agobia a México y que en nuestros días se recrudece por el contexto de incertidumbre que favorece el oportunismo y posibilita satisfacer el capricho de todo inepto que quiere ser gobernante, sin importar que no tiene ni la firmeza para mantener el rumbo, ni la menor idea de cómo realizar lo que se necesita, ya que sólo es un voluntarioso que carece de la perseverancia y capacidad, que distinguen la voluntad ejemplar de mujeres y hombres en la política y demás campos de la actividad humana.
Corolario
Hoy en día, la situación se agrava por el creciente número de gobernantes-bebés que plagan la República mexicana y que con tragicómica pugna de gobernantes mimados contra malcriados, y de tales gobernantes contra chiqueados, y viceversa, voluntariosamente enfangan al estado mexicano y ponen en riesgo al país.

sábado, 4 de agosto de 2012

Crisis políticas en México - Eduardo Garibay Mares

VanGuardia Social
Revista para América y el mundo, de ciencia, conciencia y libertad

 
Hidalgo y las crisis políticas en México ante la de 2012 - Eduardo Garibay Mares. Al rememorar en este 2012 el aniversario luctuoso del iniciador de la lucha armada por la Independencia de México, don Miguel Hidalgo...

Crisis políticas en México – Eduardo Garibay Mares

6 de Agosto de 2012 – Prensa Libre
 

Hidalgo y las crisis políticas en México ante la de 2012

Eduardo Garibay Mares
Prensa Libre
Año XXIV – Núm. 837. Jacona, Michoacán
Lunes 6 de Agosto de 2012
Página 2

Al rememorar en este 2012 el aniversario luctuoso del iniciador de la lucha armada por la Independencia de México, don Miguel Hidalgo y Costilla Gallaga, muerto en la ciudad de Chihuahua el 30 de julio de 1811 por las balas del pelotón de fusilamiento virreinal, el mensaje a los gobernantes y autoridades que integran el Estado mexicano, así como los dirigentes y militantes de los partidos políticos del país, es que tengan presente que por la respectiva irresponsabilidad de acciones de aquellos que impunemente dañan al pueblo y ponen en peligro a la República, por el mero afán de arribar o permanecer en sus cotos de poder, hoy incuban un creciente contexto favorecedor del deterioro de la vida nacional, que puede conllevar al estallido social, en forzada semejanza con la crisis política de 1808 en México, cuyo conjunto de hechos incidieron en la población de la Nueva España y dieron lugar al inicio de la guerra insurgente contra la Corona española.
Lo malo es que en esta primera década del siglo XXI es la irracionalidad la que conlleva a ocasionar la lucha entre los mexicanos, por la sola codicia de poder, a diferencia de la guerra insurgente iniciada el 16 de septiembre de 1810 por Hidalgo, el Generalísimo de América, uno de los insignes héroes forjadores de la nación mexicana, y también distinta a la comenzada el 20 de noviembre de 1910 a partir de que Francisco I. Madero González enarboló el lema “Sufragio efectivo. No relección”, enfrentado al titular del Poder Ejecutivo Federal, quien sólo así, por la fuerza, el 25 de mayo de 1911 dejó el cargo que desempeñó por más de 30 años, aunque la lucha por el predominio de la democracia prosiguió hasta culminar con la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, en la que asimismo se consagró el sistema de gobierno sustentado en la democracia, aunque con todas las virtudes y vicios que en torno a ésta campean, desde que principió en la antigua Grecia más de siglo y medio antes de Cristo.
Sí, el México del siglo XIX, independiente y republicano por el que lucharon los nacidos en esta tierra, a partir de que el cura de Dolores, Miguel Hidalgo, convocó a la lucha al grito de ¡Viva México! ¡Viva la Virgen de Guadalupe!, al tocar la campana de la iglesia y elevar el estandarte con la imagen de La Guadalupana. El México del siglo XX, revolucionario en pro de las garantías individuales y los derechos humanos, de la justicia social, del gobierno democrático, del Estado garante del bienestar de la sociedad y de la seguridad nacional, del país independiente, soberano y fraterno, en la convivencia internacional.
Crisis política de 1808 en México
En el ámbito político, socioeconómico y militar, en el año 1808 sucedieron un conjunto de hechos que perturbaron a la gente de la Nueva España, mismos que además de acelerar la decadencia del virreinato colonial, gestaron el inicio de la guerra insurgente contra el imperio español. Una crisis política en torno a la cual se dieron factores detonantes, externos e internos: en lo externo, la invasión francesa a España y la inmediata lucha de los españoles por liberarse de las tropas de Napoleón Bonaparte; y en lo interno, primero, la omnipotencia del virrey José de Iturrigaray, quien durante su mandato fue señalado como corrupto, principalmente por parte de empresarios españoles radicados en Nueva España; y segundo, la información difundida a principios del año 1808, en cuanto a que los franceses habían entrado en Valencia y Sevilla, y que se hallaban a un paso de la capital hispana, así como la noticia del levantamiento del 2 de mayo, en Madrid, que fue conocida por la sociedad novohispana en agosto, mismo mes en que Iturrigaray desconoció a la Junta General del Principado de Asturias, que se proclamó autoridad representante del imperio español, en ausencia del rey Fernando VII, y este hecho fue visto por la sociedad de peninsulares radicados en México como la declaración informal de independencia por parte del virrey Iturrigaray; y tercero, que conocida la noticia de la invasión del ejército napoleónico al territorio de España, los jefes españoles arraigados en México sospecharon que el virrey pretendía independizar al virreinato y erigirse como cabeza de la nueva nación, por lo que con el apoyo del arzobispo de la Ciudad de México Francisco Xavier de Lizama y Beaumont, el hacendado Gabriel de Yermo y otros miembros de la sociedad española en la capital, dieron el primer golpe de Estado en la historia del México colonial, al tomar por asalto el Real Palacio de México, la noche del 15 de septiembre de 1808, y destituir a Iturrigaray de su cargo como virrey.
Inconformidad contra la Corona española que se incrementó con la aplicación de la consolidación de vales reales a las élites de criollos, y de peninsulares, que significaba extraer, una vez más, importantes cantidades de la riqueza de México hacia la metrópoli imperial, en perjuicio de gran número de instituciones eclesiásticas y seculares, así como de civiles criollos y peninsulares, de ahí que en diciembre de 1809 se descubriese en Valladolid, hoy Morelia, capital de Michoacán, una conspiración para independizar a la Nueva España, encabezada por el hacendado José Mariano Michelena, quien fue detenido junto con los demás integrantes de la conjura de Valladolid, e igual fueron puestos en libertad en marzo de 1810, por orden del virrey.
Año de 1810 en que al llegar a la Nueva España el virrey Francisco Xavier Venegas de Saavedra, en el mes de septiembre, se gestaba ya en Querétaro una conspiración independentista emprendida por la vallisoletana doña Josefa Ortiz de Domínguez y su esposo, el corregidor Miguel Domínguez, los militares Ignacio Allende, Juan Aldama y Mariano Abasolo, conspiración que al ser traicionada y descubierta adelantó el inicio de la Guerra de Independencia de México, comenzada con el Grito de Dolores que fue el ¡Viva México! del entonces párroco Miguel Hidalgo y Costilla, a quien se rememora para el encauce de la vida nacional en bien de México y de su gente, en el aniversario de su muerte.
Corolario
Hidalgo, el pensador independentista y revolucionario, y los hechos históricos tanto de su contexto como de la Revolución Mexicana, que evidencian a los públicos actores de la infamante crisis política que asola al país, recrudecida en este 2012 cuando el caos es producto del empecinamiento de individuos tales que sólo atienden al interés propio, de su élite, y de su partido político, sin importarles que hoy México es una nación independiente y soberana, donde libremente, y en condiciones de equidad, llegan a cargos de elección popular quienes como candidatos de respectivos partidos políticos obtienen el mayor número de votos, con alternancia de partidos en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, tanto en cargos federales y estatales, así como en los municipales.

miércoles, 25 de julio de 2012

Eduardo Garibay Mares y el gremio periodístico por la democracia de excelencia


Eduardo Garibay Mares y el gremio periodístico por la democracia de excelencia





Firmó una carta compromiso emitida por la AMIPAC

Bautista Villegas se compromete a respetar la libertad de expresión

Garantiza el respeto y tolerancia entre los actores políticos

REDACCION

Enrique Bautista, candidato cardenista del PRD al gobierno de Michoacán, firmó una carta compromiso emitida por la Asociación Michoacana de Periodistas, AC (AMIPAC) en la que se establece un compromiso de respeto y tolerancia entre personas, actores políticos y dirigentes sociales para promover un proceso electoral libre de conflictos personales pero de altura, en una entidad que no sólo ha dejado atrás momentos de crisis política en época electoral sino que se perfila a consolidar su democracia participativa.
El político uruapense, cuya propuesta es Con Bautista Construyamos la Victoria, es el primero de los aspirantes a la candidatura al gobierno de Michoacán en firmar este documento que es una preocupación activa de un grupo de periodistas michoacanos para garantizar un proceso electoral transparente, legal, competitivo, seguro y limpio.
Vale decir que uno de los puntos principales de este documento histórico se refiere a la libertad de expresión, que no es otra cosa que el ejercicio fundamental de manifestar lo que se piensa, de acuerdo al libre albedrío de cada persona, pero siempre con apego a la legalidad.
La propuesta de la AMIPAC, que preside Eduardo Garibay, enfatiza la necesidad de que las campañas político electorales asuman cómo se percibe la tolerancia y el respeto mutuo entre adversarios políticos, porque así se contribuye a fortalecer la cultura política de una sociedad michoacana que debe acudir a votar copiosamente y con responsabilidad.
El documento de la AMIPAC establece: “...los contendientes en las consultas, sobre todo, han de reconocer los resultados en las urnas cuando les sean desfavorables. Reconocer el triunfo del adversario es la demostración consagrada por la cultura política de la democracia. Se requiere de una mayor confianza en la contribución social que signifique la capacidad de asumir el triunfo del adversario (en lugar de) la práctica de la impugnación personal que (sólo) profundiza el conflicto irreconciliable”.
Por primera vez en su historia, la Asociación Michoacana de Periodistas realiza una propuesta que convierte a los periodistas locales de testigos presenciales a verdaderos actores de un proceso electoral que hoy, es básico para la construcción de una democracia participativa con una de la sociedad michoacana en movimiento.
Cabe destacar la presencia de Getulia Maicotte Cíncire; Roberto Lázaro Melo, Secretario de Promoción y Cultura; Samuel Herrera, Carlos Martínez, Comisionado de Honor y Justicia, Sergio Lagunes Esparza, Coordinador de la Delegación Ciudad Hidalgo; Javier Orozco Medina, Secretario de Organización y Salvador López Aguilar.
Cabe destacar que durante el encuentro de los periodistas fue reconocido por su esfuerzo, profesionalismo y dedicación de Salvador López Aguilar, en la dirección de Ecos de Michoacán.


Eduardo Garibay Mares y el gremio periodístico nacional e internacional


Eduardo Garibay Mares y el gremio periodístico nacional e internacional






Opinión
MOLINOS DE VIENTO

Periodistas en la amistad y en la guerra

Antonio Tenorio Adame
Cambio de Michoacán
Martes 10 de Abril de 2007

El pasado miércoles 4 de abril, la Asociación de Periodistas de Cádiz visitó la ciudad de Morelia con el fin de hermanarse con la Asociación Michoacana de Periodistas AC. En tiempos casi simultáneos, cayó acribillado en Acapulco el periodista Amado Ramírez; contrastes entre la amistad y la violencia.
Los visitantes desarrollaron un breve pero emblemático programa. Primero jugaron un partido de futbol contra los periodistas de Morelia. Fue un match de primera con jugadores «ya no llaneros», sino con cierto nivel de práctica profesional.
Quedó demostrado un orgullo nacional y un sentimiento deportivo que prevalecen en una mezcla difusa de antagonismos donde no se llega a romper el respeto entre los contendientes, sino que los asemeja y acerca. Resultó, primero, un «hermanamiento deportivo».
Las «huestes peninsulares» sucumbieron después de un extenuante y duro partido donde cada uno de los adversarios dio lo mejor. Rivales en el deporte pero hermanos en la profesión.
Primero fue un empate a uno en el tiempo oficial. Luego. en los tiempos extra. se impusieron los de casa con dos goles más sobre la portería «gaditana». Fue una derrota dolorosa, porque eran un equipo mejor integrado.
El encuentro estuvo muy bien organizado -de primer mundo, aunque faltaron los himnos al inicio del encuentro porque al final sí los hubo-. Se dispuso de cancha oficial, árbitro y abanderados, balones y uniformes reglamentarios, y para quienes nos toman por desorganizados se entregaron sendos trofeos a los dos equipos, «un guerrero azteca con su águila», casi un «monumento». Realmente muy bien organizado por la Asociación Michoacana de Periodistas, AC, que preside el historiador Eduardo Garibay. Felicidades.
Hermanos periodistas de ambos continentes
Los periodistas de Cádiz visitaron las instalaciones del periódico La Voz de Michoacán para luego asistir a la comida donde previamente se realizó el protocolo de una sencilla ceremonia donde se llevó a cabo el «hermanamiento entre los periodistas de ambos continentes». Los presidentes de una y otra de las organizaciones: Eduardo Garibay (Amipac) y Fernando de Santiago (APC), rubricaron con su firma tan significativo acuerdo.
Son los primeros pasos en el largo camino del fortalecimiento del afecto y respeto entre colegas separados por la geografía, pero no por el afán de defender la libertad de expresión; así como de engrandecer un pasado común, aunque a veces contrapuesto, pero siempre compartido. Convertir ese pasado como comprendido y superado del todo como muestra suprema de ser parte del común de la humanidad.
Se trata de una primera señal de la recuperación de la memoria histórica en la celebración del Bicentenario de las Constituciones de América y España. Esta celebración resalta los sitios donde se promulgaron las primeras constituciones del Continente Indoamericano, como Apatzingán y Cádiz.
Por su parte, la Asociación de Periodistas de Cádiz promueven ya la creación de un observatorio para la «libertad de expresión» con el objeto de fortalecer e impedir atrocidades sin fin. En ese tenor construyen la Casa del Periodista para dar albergue y protección a los colegas que lo requieran.
La guerra de las drogas
Aquí está el verdadero valor del encuentro de los «periodistas de ambos continentes»: el rescate de la memoria histórica como acicate de la conciencia, en torno a la libertad de expresión. Hoy tan lacerada como el crimen cometido en Acapulco, que privó la vida de Amado Ramirez Dillanes, corresponsal de Televisa.
Por principio, cualquier crimen semejante es un atentado a la «libertad de expresión, al que se suma la carga del medio al que se afecta. Sencillamente por tratarse del canal de televisión con mayor audiencia, el crimen cometido tiene un mensaje semejante al que se produjo en las mentes de los estadounidenses el 11 de septiembre de 2002: pánico y terror por el estado de indefensión de la población.
Los sicarios de la «guerra imperial de las drogas» lanzan el reto directo al Estado, a Felipe Calderón.
A la vez que se agudiza la descomposición que vive la organización política, ante la incapacidad e ineficiencia de los partidos políticos y la lacerante postración social del pueblo mexicano sumergido en la pobreza, el analfabetismo político y el «terrorismo de las drogas».
En la etapa actual Amerindia se encuentra aún más sometida con la «guerra imperial de las drogas», con la cual el imperio de la América sajona dispone de la violencia institucionalizada, y la fuerza militar formal. Su dominio parte del control total del mercado, la población, el territorio, con particular énfasis en el control financiero, por medio de la creciente y acumulada deuda externa, así, también para la explotación y aprovechamiento intensivo de los recursos naturales.
Ecos de la Francia Chiquita
En las reuniones de la Francia Chiquita se disponen los preparativos ya para la participación en los eventos que se celebraran el 27 de octubre próximo, en ocasión del 90 aniversario de la fundación de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo al que convoca el doctor Rafael Ramírez, presidente de la asociación de ex alumnos. Muy en lo particular en la inscripción y elaboración de ponencias que para el efecto se han organizado en cuatro mesas de discusión:
1ª «Seguridad y soberanía», a cargo de Humberto Aguilar Cortés; 2ª «Democracia y reforma de Estado», con María Eva López Ramos; 3ª «Desigualdad social y democracia», con Ariosto Aguilar; 4ª «Educación superior y universidad pública», con María Esther García Garibay; y la de «Reforma universitaria», a cargo de Ernesto Alberto Núñez Aguilar. Más información en Ana María Gallaga 931, 3139450, nicolaitasexalunmos@hotmail.com








Opinión

Hermandad de periodistas: Michoacán y Cádiz

Antonio Tenorio Adame
Cambio de Michoacán
Martes 3 de Abril de 2007

Los periodistas de Cádiz, España, visitan Michoacán con el propósito de hermanarse con sus colegas locales. La presencia en tierras purépechas de una amplia y representativa delegación de la Asociación de Periodistas de Cádiz (APC) es encabezada por su presidente, Fernando de Santiago.
A su vez, los anfitriones locales es la Asociación Michoacana de Periodistas Asociación Civil (AMIPAC), que preside el compañero de páginas de Cambio de Michoacán, el amigo Eduardo Garibay.
Es emblemática la amistad de siempre, entre pueblos enlazados por la historia. En particular de la proeza de Apatzingán, porque al igual de Cádiz, en ambas late aún la emoción de ser cunas de la Constitución. Ambas son tierras de libertad.
Los periodistas ibéricos se encuentran en Morelia para hermanarse con los periodistas de la entidad a través de actividades sociales y deportivas. Eventos donde se manifiesta en toda su expresión la voluntad de fortalecer identidades comunes.
Tales paralelismos se reflejan en la vocación profesional de la defensa de la libertad de expresión, así como los orígenes comunes de ambos pueblos que han caminado largos trechos de la humanidad entretejiendo causas y luchas comunes.
Un vértice de encuentro lo constituye la celebración del bicentenario de la libertad de expresión, reconocida por primera vez en la Constitución de Cádiz, promulgada el 19 de marzo de 1812. Con su promulgación se abolió el poder absoluto del Tribunal de la Santa Inquisición. Su dominio aterraba a los súbditos de la Corona española y consecuentemente prevalecía en la Nueva España.
En la actualidad, los periodistas de Cádiz han tomado la iniciativa de promover, expandir y difundir los eventos históricos que preceden la lucha por la libertad de expresión. Además de eventos conmemorativos desarrollan un vasto programa de apoyo y solidaridad con los periodistas que son víctimas de la represión en sus lugares de origen.
Para ese fin han iniciado ya la construcción de lo que será muy pronto la Casa de los Periodistas con sede en Cádiz, así como el Observatorio de la Libertad de Expresión en América, que tiene como objetivo dar a conocer los casos de persecución y acoso en el desempeño en tareas de la información.
Por su parte, los periodistas locales no son ajenos a la celebración de las conmemoraciones del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana, pero en particular les incumbe la responsabilidad de participar en la memoria del bicentenario de la promulgación de la Constitución de Apatzingán, promulgada el 22 de octubre de 1814, donde se declara el ejercicio de las libertades de los mexicanos.
La mejor forma de conmemorar la libertad de expresión es fortaleciendo la conciencia de este derecho fundamental de la humanidad. En especial, en México, como un país declarado de difícil ejercicio de información por estar sometido bajo las garras criminales de la guerra imperial de las drogas.
La impunidad con la que operan los sicarios no es ajena a la complicidad de autoridades, que lejos de someterlos y controlar sus actividades delictivas, los extorsionan para esquilmar ganancias secundarias.
Éste es el nuevo reto de nuestros tiempos. Ganar el derecho de libre expresión.
La historia compartida
La Constitución de Cádiz fue la primera experiencia constitucional compartida entre los españoles de ambos hemisferios. Acudieron a ella aproximadamente 18 diputados mexicanos. Destacaron, en el debate sobre la libertad de imprenta, don José Miguel Guridí y Alcocer, diputado por Tlaxcala, y don Miguel Ramos Arizpe por las Provincias Internas de Oriente.
La libertad de imprenta fue una de las primeras medidas fundamentales que adoptaron las Cortes, casi como una cuestión de principios. Para España y las Cortes era necesario que la opinión pública diera la máxima publicidad a las maquinaciones de toda índole del enemigo, y conociera, de manera puntual, los trabajos de las mismas Cortes, a fin de mantener un vínculo informativo con el pueblo.
Pesó tanto esta aspiración, que llegó a convertirse exclusivamente, en una cuestión de principios, aunque no sobre los demás derechos, por eso no se comenzó con una declaración de éstos.
La libertad de imprenta equivalía, en el sentir de las Cortes de Cádiz, a la libertad de expresión a través de cualquier medio y a la participación, sin previa censura, en la formación de la opinión pública.
Además, la libertad de imprenta fue asociada con la ilustración del pueblo, por un lado, y con una posición contraria al despotismo.
Tres días después de instaladas las Cortes comenzó la discusión sobre la libertad de imprenta. El diputado por Nueva Granada, Agustín Argüelles, planteó la importancia y necesidad de pensar en el punto de la libertad de imprenta, sugiriendo la formación de una comisión al respecto, para lo cual argumentó que diversas causas, entre ellas la falta de libertad de imprenta, contribuyeron a que se ignorasen aquellas maldades que, si hubieran sido publicadas, Bonaparte no hubiera conseguido engañar a esta nación grande y valiente.
En tanto, el diputado de Tlaxcala, José Miguel Guridí y Alcocer, consideraba que «uno de los fines de la libertad de imprenta es la enmienda de los defectos de los gobernantes».
De los 68 votos con los que se aprobó la ley, 19 eran de diputados de ultramar (todos los presentes).
Asimismo, Ramos Arizpe denunció ante la asamblea «que no se ha puesto en ejecución en el reino de México la ley de libertad de imprenta», y señaló que si México estaba en guerra, de igual modo se encontraba España contra Napoleón. Sobre la importancia de la ley de imprenta para la paz, indicó: «No concederla a México es querer no tranquilizarlo, sino esclavizarlo», y concluyó con una clara alusión al tema de la igualdad de derechos entre europeos y americanos.
Al concluir, Ramos Arizpe recordó cómo él se opuso a la aprobación del artículo de la Constitución en que se prohibía hacer en ella la más leve alteración hasta pasados ocho años, para que la Constitución perviviese intangible por un tiempo razonable, por lo cual no se concebía que uno de sus 371 artículos fuese desobedecido en México y se preguntaba: «¿No recibe esa Constitución el más funesto golpe de mano de su hacedor...?».
Los diputados americanos, entre ellos Guridí y Alcocer, Ramos Arizpe, Mendiola y, en general, todos los americanos, se refirieron a la intangibilidad de la aplicación de la libertad de imprenta, precisamente porque en esta Constitución se habían admitido algunos artículos muy contrarios a su tesis americana, y aceptar su nueva aplicación sería como pretender hacer intangibles ciertas injusticias.
Las Cortes se consideraban la garantía de las garantías. Entre las disposiciones complementarias de la libertad de imprenta se anotaron también los decretos del 10 de junio de 1813, sobre Adiciones a la Ley de Libertad de Imprenta y el relativo a su Reglamento.
Las Cortes se plantearon la libertad de imprenta como un dilema de principios, el de la importancia de la libertad de expresión a través de cualquier medio sin previa censura en la formación de la opinión pública.



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