viernes, 26 de febrero de 2016

24 de febrero Día de la Bandera Nacional de México. Sentimiento de patria y confrontación legislativa mexicana... Eduardo Garibay Mares

24 de febrero Día de la Bandera Nacional de México

Eduardo Garibay Mares




24 de febrero Día de la Bandera Nacional de México

Eduardo Garibay Mares

Celebrado para honrar conmemorativamente el 24 de febrero el Día de la Bandera, la Bandera Nacional de México ondea al viento por todo lo alto como símbolo de conciencia cívica nacional, y de valores universales, sustentos de la formación patria para la óptima vida presente y futura de la población y del país, en convivencia internacional.
Legislaciones del siglo XX sustentadas en la historia nacional
Legislado desde 1937 que el 24 de febrero sea conmemorativo del Día de la Bandera, fue por decreto del 16 de septiembre de 1968 y por ley del 24 de febrero de 1984, que se precisaron las características de los símbolos nacionales al promulgarse las normas para fortalecer su culto y acrecentar su respeto. Día en que asimismo se recuerda al general Vicente Guerrero, quien fue el primer militar insurgente e independentista mexicano que juró lealtad y respeto a la Bandera Nacional, en el célebre suceso denominado Abrazo de Acatempan, ocurrido el 12 de marzo de 1821 cuando con Agustín de Iturbide proclamaron consumada la Independencia de México mediante el Plan de Iguala.
Memoria histórica del México prehispánico e independiente
Forjada en el México independiente con elementos emblemáticos de la época prehispánica, al Lábaro Patrio lo integran: la insignia tomada como Escudo Nacional, que se sustenta en simbolismos de culturas de imperios mesoamericanos, para los que el águila era un ave mítica que simbolizaba el sol mientras que la serpiente representaba la noche.
Así lo ejemplifican los casos: primero, del imperio Purépecha, cuyo dios Curicaveri tomaba la forma de águila y los tres reinos que lo integraban eran representados por respectivos colores: verde, de la región serrana; blanco, de la región lacustre, y rojo de la región de Tierra Caliente.
Y segundo, de los mexicas, quienes venidos de Aztlán peregrinaron durante siglos hasta que en 1325 encontraron en una laguna la señal anunciada por su dios Hutzilopochtli: un águila posada en un nopal, lugar donde habrían de radicar y donde luego habría de fundarse Tenochtitlán, principal sede mexica del imperio azteca.
Águila y serpiente de la Bandera de México que representan la naturaleza, el cielo que nos circunda, la tierra en que vivimos, el sol y la oscuridad, el día y la noche, el triunfo del bien sobre el mal, y que al asimismo representar el predominio del fuerte sobre el débil igual simbolizan la convivencia pacífica, esto es, el águila y la serpiente unidas fraternalmente para enseñarle a la humanidad que se puede vivir en paz.
Bandera con colores de Michoacán y águila de mitológicos dioses purépecha y mexica
Así fue que con la consumación de la Independencia, en México se dio la conformación de la Bandera Nacional con los colores verde, blanco y rojo de las regiones de Michoacán y el águila del dios Curicaveri de la mitología purépecha y del dios Hutzilopochtli de la mitología mexica,  la Junta Provisional Gubernativa decretó, el 2 de noviembre de 1821, que el Lábaro Patrio sería tricolor: verde, blanco y rojo, con franjas verticales, figurando en el centro la efigie de un águila coronada.
Escudo del que en decreto del 14 de abril de 1823 el Congreso Constituyente precisó, al ser promulgada la bandera como símbolo nacional, que el águila no llevaría corona, y que se representaría agarrando una serpiente con la pata derecha y con el pico, parada sobre un nopal nacido sobre una piedra emergida del agua; elementos orlados debajo con un semicírculo de ramas de encino y laurel, anudadas en el centro con un listón tricolor.
Etapas de la República, de la Reforma, y del porfirismo
A partir de entonces los cambios aplicados al águila se incrementaron durante la instauración de la República, mediante diversas formas, posiciones y elementos decorativos dados con la alternancia en el poder de grupos liberales, conservadores, republicanos e imperiales, producto de subsecuentes movimientos sociales y políticos.
Así fue que durante la Guerra de los Tres Años, de 1858 a 1860, los liberales impusieron el águila con la cabeza girada hacia la izquierda, toda vez que los conservadores la representaron mirando a la derecha, y que durante el efímero imperio de Maximiliano, el águila coronada fuese puesta de frente.
Con la corona suprimida para siempre del escudo nacional, en 1880 Porfirio Díaz ordenó un escudo con el águila de frente y orlada con las ramas republicanas.
En el México revolucionario e institucional
El escudo de la Bandera de los Estados Unidos Mexicanos fue cambiado el 20 de noviembre 1916, siendo presidente de la República Venustiano Carranza, al decretar el Congreso Constituyente la posición del águila: de perfil izquierdo, de acuerdo a códices de cultura prehispánica, e integrado así al Lábaro Patrio que ondeó por vez primera en Palacio Nacional el 15 de septiembre de 1917.
Adecuaciones en la reglamentación para su uso y difusión que continuaron durante el siglo XX, que igual comprendieron cambios en la posición del águila antes de concluir con la promulgación de un último decreto, el 29 de diciembre de 1983, mismo que entró en vigor el día 24 de febrero de 1984, con la precisión acerca de las características de los símbolos patrios, mandadas en respectivos enunciados de los artículos: 2, para el Escudo; 3, para la Bandera; y 4, para la letra y música del Himno Nacional.
Símbolos de identidad nacional a los que como tales se les debe guardar gran amor y respeto, puesto que su existencia rememora la Independencia de México, es decir, la insurgencia de México como un nuevo Estado libre y soberano ante las demás naciones.
¡Viva la Patria que nos dio héroes! ¡Vivan los símbolos patrios! ¡Viva México!





Sentimiento de patria y confrontación legislativa mexicana por triviales cambios en el águila del escudo nacional

Eduardo Garibay Mares

Con la consumación de la Independencia, en México se dio la conformación de la bandera nacional cuando la Junta Provisional Gubernativa decretó, el 2 de noviembre de 1821, que el lábaro patrio sería tricolor: verde, blanco y rojo, con franjas verticales, figurando en el centro la efigie de un águila, entonces coronada.
Cambios en el águila del escudo nacional
Escudo respecto al cual el Congreso Constituyente precisó, en decreto del 14 de abril de 1823, que el águila, a la que se le quitó la corona, se representaría agarrando una serpiente con la pata derecha y con el pico parada sobre un nopal nacido sobre una piedra que emerge de entre las aguas, elementos orlados debajo con un semicírculo de ramas de encino y laurel anudadas en el centro con un listón tricolor, al ser promulgada entonces la bandera como símbolo nacional.
A partir de entonces los cambios aplicados al águila se incrementaron durante la instauración de la República, mediante diversas formas, posiciones y elementos decorativos dados con la alternancia en el poder de grupos liberales, conservadores, republicanos e imperiales, producto de subsecuentes movimientos sociales y políticos.
Águila con la cabeza girada a la izquierda, a la derecha y centrada de frente
Así fue que durante la Guerra de los Tres Años, de 1858 a 1860, los liberales impusieron el águila con la cabeza girada hacia la izquierda, toda vez que los conservadores la representaron mirando a la derecha, y que durante el efímero imperio de Maximiliano, el águila coronada fuese puesta de frente.
El águila del porfirismo y del México revolucionario e institucional
Con la corona suprimida para siempre del escudo nacional, en 1880 Porfirio Díaz ordenó un escudo con el águila de frente y orlada con las ramas republicanas, que fue cambiado el 20 de Noviembre 1916 cuando el Congreso Constituyente decretó, siendo presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Venustiano Carranza, la actual posición del águila, de perfil izquierdo conforme señalan representaciones indígenas en códices que así se integró en bandera de la nación mexicana que ondeó por vez primera en Palacio Nacional, el 15 de septiembre de 1917.
Época a partir de la cual las adecuaciones en la reglamentación para su uso y difusión asimismo continúo durante el siglo XX, e igual comprendió cambios en la posición del águila antes de concluir con la promulgación de un último decreto, el 29 de diciembre de 1983, mismo que entró en vigor el día 24 de febrero de 1984, con la precisión acerca de las características de los símbolos patrios, mandadas en respectivos enunciados de los artículos: 2, para el escudo; 3, para la bandera; y 4, para la letra y música del Himno Nacional, símbolos de identidad nacional a los que como tales se les debe guardar gran amor y respeto, puesto que su existencia rememora la Independencia de México, es decir, la insurgencia de México como un nuevo Estado libre y soberano ante las demás naciones.
Sentimiento de patria y Día de la Bandera

Por decreto del año 1934, el 24 de febrero se conmemora en el país el Día de la Bandera, festividad en torno a la cual se ratificaron en 1984 las características de los emblemas de México, a fin de fortalecer el culto y respeto a los símbolos nacionales, día en que asimismo se recuerda al general Vicente Guerrero, quien fue el primer militar mexicano que “juró bandera”, en el célebre suceso denominado “Abrazo de Acatempan”, con Agustín de Iturbide, ocurrido el 12 de marzo de 1821, en el que en el que por encima del enfrentamiento armado entre mexicanos independentistas y monarquistas predominó el sentimiento de patria.
Sentimiento de patria que prevalece hasta nuestros días en este 2016, porque es lo que liga a todo ser humano al lugar donde nace, e igual tiene que ver con ese sentimiento de amor a la madre, al padre, a los hermanos, así como de aprecio a los familiares, amigos, vecinos, profesores, y compañeros de escuela y de trabajo.







domingo, 14 de febrero de 2016

Visita pastoral del Papa Francisco a México en 2016, periodismo y divulgación de valores universales

Visita pastoral del Papa Francisco a México en 2016, periodismo y divulgación de valores universales

Luis Cortés Vidales
Febrero 14 de 2016

En el marco de la misión pastoral del Papa Francisco en México, iniciada el 12 de febrero de en 2016, es propicio rescatar la siguiente memoria de acciones de profesionales de medios de comunicación respecto a la divulgación de valores universales:

Valentina Alazraki y Eduardo Garibay Mares galardonados por AMIPAC en 2012

En el 25 Aniversario de la Asociación Michoacana de Periodistas

Al centro del collage fotográfico, Eduardo Garibay Mares, en ejercicio periodístico desde 1972, Presidente de AMIPAC 2005-2007 recipiendario del galardón Libertad 2012, con él, en el sentido de las manecillas del reloj: Valentina Alazraki, decana corresponsal del Vaticano desde 1974, fotos 1 y 2; Hilda Luisa Valdemar Lima, Presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, foto 3; Julio César Hernández Granados, Coordinador General de Comunicación Social del Gobierno del Estado de Michoacán, Foto 4; y Carlos Hurtado Cabrera, Presidente de AMIPAC, Foto 5.

En respectivos eventos conmemorativos del 25 Aniversario de la fundación de la Asociación Michoacana de Periodistas, A.C., AMIPAC, efectuados el 16 de noviembre de 2012 en la ciudad de Morelia, Michoacán, fue reconocida:
– En el Centro Cultural Universitario, la trayectoria periodística de la decana corresponsal del Vaticano Valentina Alazraki, desde 1974, y
– En Casa de Gobierno de Michoacán, la valiosa participación de Eduardo Garibay Mares como Presidente de AMIPAC, durante su periodo 2005-2007, por la que recibió el galardón Libertad, habiéndose iniciado en el periodismo desde 1972.
Semblanzas
El ejercicio periodístico de Valentina Alazraki como corresponsal de Televisa en el Vaticano inició 1974, y por ello te tocó cubrir cuatro años del pontificado del Papa Paulo VI, su muerte, funerales, cónclave elector y los 33 días de pontificado del Papa Juan Pablo I, funerales, elección del Papa Juan Pablo II, su pontificado de 26 años y 5 meses, su muerte, funerales, y elección del Papa Benedicto XVI, su pontificado de casi 8 años, su renuncia al papado en febrero de 2013, que se hizo efectiva tras elegirse el 13 de marzo de 2013 al Papa Francisco.
Eduardo Garibay Mares se inició en la comunicación periodística a partir de septiembre de 1972, en medios de impresos y electrónicos, al promover y difundir como precursor nacional de la vinculación de universitarios con la comunidad su Propuesta de Capacitación Educativa para la Asistencia Nacional, desarrollada desde entonces altruistamente cuando fundó entonces el Comité de Servicio Social de la Facultad de Odontología en Michoacán, COSSFOM, en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, UMSNH.
Labor académico-social cuyo impulso y difusión retomó en el año 1993, siempre sustentado en su colaboración en periódicos y revistas, por lo que al redoblar esfuerzos aplicado a su proyecto de vida en bien del alumnado y la comunidad, asimismo en la Casa de Hidalgo fundó el Comité de Egresados y Estudiantes de Historia para la Asistencia Social, CEEHAS, en agosto de 1997.







viernes, 12 de febrero de 2016

Bienvenido a Morelia Papa Francisco. Bienvenido Papa Francisco a la tierra natal de José María Morelos y Pavón. Eduardo Garibay Mares

Bienvenido a Morelia Papa Francisco

Bienvenido Papa Francisco a la tierra natal de José María Morelos y Pavón

Eduardo Garibay Mares





Bienvenido a Morelia Papa Francisco
Capital de Michoacán antes llamada Valladolid y a la que en honor al apellido del héroe independentista José María Morelos y Pavón se le nombro Morelia, ciudad donde en el Colegio de San Nicolás Obispo se formó y luego fue rector Miguel Hidalgo y Costilla Gallaga, heroico iniciador en su guanajuatense Curato de Dolores de la Guerra por la Independencia de México, el 16 de septiembre de 1810.
Bienvenido Papa Francisco a la tierra natal de José María Morelos y Pavón
Quien unido a la insurgencia de Hidalgo salió de sus curatos michoacanos de Nocupétaro y Carácuaro, el 31 de octubre de 1810, con su naciente Ejército Nacional Independentista, para forjar la Independencia de México: país que a la luz de tres siglos sigue en espera del cabal cumplimiento de lo propuesto por Morelos, en bien del país y su gente,  en su proclama Sentimientos de la Nación, del 14 de septiembre de 1813, fundamento toral de la Constitución de Apatzingán promulgada del 22 de octubre de 1814.



Semblanzas y puntos de encuentro de Morelos y Bergoglio. Eduardo Garibay Mares


Semblanzas y puntos de encuentro de Morelos y Bergoglio

Eduardo Garibay Mares




Semblanzas y puntos de encuentro de Morelos y Bergoglio

Eduardo Garibay Mares

José María Teclo Morelos y Pavón sacerdote de la Iglesia católica

Nació en el seno de una familia católica el 30 de septiembre de 1765, en Valladolid, hoy Morelia, Michoacán.
De origen humilde, formado en su niñez con influencia de su abuelo materno.
Antes de decidir convertirse en sacerdote se dedicó a la arriería para transportar mercancías entre la hacienda del Tahuejo, cerca de Apatzingán, Michoacán, y el puerto de Acapulco.
En 1790, a los 25 años de edad, ingresó al Colegio de San Nicolás Obispo, en Valladolid, para iniciar sus estudios sacerdotales.
En abril de 1796 enseñó gramática y retórica a los niños, tras recibir la licencia correspondiente, a petición del cura de Uruapan, Michoacán.
Se ordenó de sacerdote a los 32 años de edad, el 20 de diciembre de 1797.
Ejerció de cura en Churumuco, en 1798, y a partir de marzo 1799 en Carácuaro y Nocupétaro, Michoacán.
El 14 de septiembre de 1813 proclamó en Sentimientos de la Nación, por la garantía de preservación y respeto a valores universales y a los derechos de seguridad social y humanos: “Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejoren sus costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto”, en el punto 12.
Fervoroso de la Virgen de Guadalupe, en Sentimientos de la Nación Morelos proclamó: “Que se establezca por Ley Constitucional la celebración del día 12 de diciembre en todos los pueblos, dedicado a María Santísima de Guadalupe”, en el punto 19.
En San Cristóbal Ecatepec, en el hoy Estado de México, murió el 22 de diciembre de 1815.

Jorge Mario Bergoglio Sívori sacerdote de la Iglesia católica

Nació en el seno de una familia católica el 17 de diciembre de 1936, en el barrio porteño de Flores, en Buenos Aires, Argentina.
De origen humilde, formado en su niñez con influencia de su abuela materna
Antes de decidir convertirse en sacerdote trabajó como técnico químico del laboratorio Hickethier-Bachmann, realizando análisis destinados a controlar la higiene de productos alimenticios.
En 1957, a los 21 años de edad, ingresó en el seminario del barrio Villa Devoto, de la Compañía de Jesús, para iniciar sus estudios sacerdotales.
De 1964 a 1966 fue profesor de Literatura y Psicología en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe y en el Colegio del Salvador de Buenos Aires.
Se ordenó de sacerdote a los los 33 años de edad, en 1969.
Entre los años 1973 y 1979 fue el superior provincial de los jesuitas en Argentina.
Como arzobispo, desde el 28 de febrero de 1998, y cardenal, a partir del 21 de febrero de 2001, conocido como “Obispo de los pobres” por su humildad, conservadurismo doctrinal y compromiso con la justicia social, promovió el diálogo y el acercamiento a los distintos colectivos sociales, fuesen o no católicos, a la vez que al reforzar la tarea pastoral en las parroquias aumento la presencia de sacerdotes en los barrios marginales.
Fervoroso de la Virgen de Guadalupe, en su mensaje del 11 de diciembre de 2013 el Papa Francisco proclamó en su mensaje para América: “Mañana es la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de toda América”.
Ecatepec es una de las poblaciones de visita del Papa Francisco en su misión apostólica a México en 2016.








Quiero ser instrumento de paz para México, con todos los mexicanos: Papa Francisco. Semblanzas y puntos de encuentro de Morelos y Bergoglio. Eduardo Garibay Mares

Quiero ser instrumento de paz para México, con todos los mexicanos: Papa Francisco

Señor, haz de mi un instrumento de tu paz. San Francisco de Asís

Eduardo Garibay Mares



Quiero ser instrumento de paz para México, con todos los mexicanos: Papa Francisco

Señor, haz de mi un instrumento de tu paz. San Francisco de Asís

Eduardo Garibay Mares

“Quiero ser instrumento de paz para México con todos los mexicanos”, definió el Papa Francisco ante comunicadores mexicanos por su viaje apostólico a la República mexicana que lo entrevistaron, en evento que dio a conocer ACI Prensa desde Ciudad del Vaticano el miércoles 3 de febrero de 2016.
Testimonios de misericordia y de fe en pro de la paz en México, del Papa Francisco
Expresados en respuesta a respectivas preguntas para divulgación periodística, el Papa Francisco asimismo señaló, entre otras cuestiones, que:
– El México de la violencia, la corrupción, el tráfico de drogas y los cárteles, no es el México que quiere la Virgen de Guadalupe.
– Este país vive parte del clima de “guerra” que sufre el mundo.
– Quiere ser un instrumento para lograr la paz en este país, de la mano de toda la población.
Papa Francisco y paloma (imagen referencial) / FOTO: L'Osservatore Romano
– Si yo voy es para recibir lo mejor de ustedes y para rezar con ustedes, para que los problemas de violencia, de corrupción y todo lo que ustedes saben que está sucediendo, se solucione, porque el México de la violencia, el México de la corrupción, el México del tráfico de drogas, el México de los carteles, no es el México que quiere nuestra Madre.
– Por supuesto que yo no quiero tapar nada de eso, al contrario, exhortarlos a la lucha de todos los días contra la corrupción, contra el tráfico, contra la guerra, contra la desunión, contra el crimen organizado, contra la trata de personas.
– La paz se trabaja todos los días, es más, yo diría una palabra que parece una contradicción: ¡la paz hay que pelearla todos los días!, hay que combatir todos los días por la paz, no por la guerra.
– Quisiera ser en México un instrumento de paz, junto con todos ustedes. Es obvio que solo no puedo.
– La paz es un trabajo artesanal, un trabajo de todos los días que se amasa con las manos, desde cómo educo yo a un niño, hasta cómo acaricio a un anciano, son todas semillas de paz.
– La paz nace de la ternura, la paz nace de la comprensión, la paz nace o se hace en el diálogo, no en la ruptura. Y ésta es la palabra clave: diálogo: el diálogo entre los dirigentes, el diálogo con el pueblo y el diálogo entre todo el pueblo.
– Por Nuestra Señora de Guadalupe siente seguridad, ternura, y les preguntó a los mexicanos si le piden a la Virgen por el fin de la violencia en el país.
– Tenemos la misma Madre, a Ella digámosle: mira, si tú me dijiste que yo no tenga miedo porque eres mi Madre, tú que eres mi Madre arregla eso.
– En el diálogo no tengan miedo a escuchar al otro, a ver qué razones tiene. Y, por favor, no entrar en ninguna transacción que por ganar dinero me esclavice toda la vida en una guerra interior y me quite la libertad, porque la paz da libertad.
– Yo le voy a pedir a la Virgen, junto con ustedes, que les dé esa paz, que la Guadalupana les regale la paz del corazón, de la familia, de la ciudad, y de todo el país.
El Papa Francisco habla sobre la crisis de fe en el mundo
Que la fe aflore: que nos ayude a ser católicos de verdad, a expresar y a vivir nuestra fe dentro y fuera del templo. Eso es lo que esperan ustedes.
Y yo voy para servir, para eso, para ser un servidor de la fe de ustedes, porque para eso me hice cura, para servir, porque sentí esa vocación, para servir a la fe de ustedes, para servir a la fe del pueblo: fe que tiene que crecer y salir hacia afuera y meterse en la vida de todos los días, una fe pública. Y la fe se hace fuerte cuando es pública, sobre todo en los momentos de crisis.
Que hay una crisis de fe en el mundo, es verdad. Pero también es verdad que hay una gran bendición y un deseo de que la fe salga hacia afuera, que la fe sea misionera, que la fe no sea enfrascada, como en una lata de conserva.
Nuestra fe no es una fe de museo y la Iglesia un museo. Nuestra fe es una fe que nace del contacto, del diálogo con Jesucristo, nuestro Salvador, con el Señor.
Esa fe tiene que salir a la calle, tiene que salir a los lugares de trabajo, tiene que salir en el entendimiento con los demás, esa fe tiene que expresarse en el diálogo, en la comprensión, en el perdón, en la artesanía cotidiana de combatir por la paz.
Sí, una fe en la calle, si la fe no sale a la calle, no sirve, y que la fe salga a la calle no significa solamente hacer una procesión.
Que la fe salga a la calle significa que yo en mi lugar de trabajo, en mi familia, en las cosas que hago en la universidad, en el colegio, me muestro como cristiano.




Semblanzas y puntos de encuentro de Morelos y Bergoglio

José María Teclo Morelos y Pavón sacerdote de la Iglesia católica

Nació en el seno de una familia católica el 30 de septiembre de 1765, en Valladolid, hoy Morelia, Michoacán.
De origen humilde, formado en su niñez con influencia de su abuelo materno.
Antes de decidir convertirse en sacerdote se dedicó a la arriería para transportar mercancías entre la hacienda del Tahuejo, cerca de Apatzingán, Michoacán, y el puerto de Acapulco.
En 1790, a los 25 años de edad, ingresó al Colegio de San Nicolás Obispo, en Valladolid, para iniciar sus estudios sacerdotales.
En abril de 1796 enseñó gramática y retórica a los niños, tras recibir la licencia correspondiente, a petición del cura de Uruapan, Michoacán.
Se ordenó de sacerdote a los 32 años de edad, el 20 de diciembre de 1797.
Ejerció de cura en Churumuco, en 1798, y a partir de marzo 1799 en Carácuaro y Nocupétaro, Michoacán.
El 14 de septiembre de 1813 proclamó en Sentimientos de la Nación, por la garantía de preservación y respeto a valores universales y a los derechos de seguridad social y humanos: “Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejoren sus costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto”, en el punto 12.
Fervoroso de la Virgen de Guadalupe, en Sentimientos de la Nación Morelos proclamó: “Que se establezca por Ley Constitucional la celebración del día 12 de diciembre en todos los pueblos, dedicado a María Santísima de Guadalupe”, en el punto 19.
En San Cristóbal Ecatepec, en el hoy Estado de México, murió el 22 de diciembre de 1815.

Jorge Mario Bergoglio Sívori sacerdote de la Iglesia católica

Nació en el seno de una familia católica el 17 de diciembre de 1936, en el barrio porteño de Flores, en Buenos Aires, Argentina.
De origen humilde, formado en su niñez con influencia de su abuela materna
Antes de decidir convertirse en sacerdote trabajó como técnico químico del laboratorio Hickethier-Bachmann, realizando análisis destinados a controlar la higiene de productos alimenticios.
En 1957, a los 21 años de edad, ingresó en el seminario del barrio Villa Devoto, de la Compañía de Jesús, para iniciar sus estudios sacerdotales.
De 1964 a 1966 fue profesor de Literatura y Psicología en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe y en el Colegio del Salvador de Buenos Aires.
Se ordenó de sacerdote a los los 33 años de edad, en 1969.
Entre los años 1973 y 1979 fue el superior provincial de los jesuitas en Argentina.
Como arzobispo, desde el 28 de febrero de 1998, y cardenal, a partir del 21 de febrero de 2001, conocido como “Obispo de los pobres” por su humildad, conservadurismo doctrinal y compromiso con la justicia social, promovió el diálogo y el acercamiento a los distintos colectivos sociales, fuesen o no católicos, a la vez que al reforzar la tarea pastoral en las parroquias aumento la presencia de sacerdotes en los barrios marginales.
Fervoroso de la Virgen de Guadalupe, en su mensaje del 11 de diciembre de 2013 el Papa Francisco proclamó en su mensaje para América: “Mañana es la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de toda América”.
Ecatepec es una de las poblaciones de visita del Papa Francisco en su misión apostólica a México en 2016.

Eduardo Garibay Mares



Bienvenido a Morelia Papa Francisco
Capital de Michoacán antes llamada Valladolid y a la que en honor al apellido del héroe independentista José María Morelos y Pavón se le nombro Morelia, ciudad donde en el Colegio de San Nicolás Obispo se formó y luego fue rector Miguel Hidalgo y Costilla Gallaga, heroico iniciador en su guanajuatense Curato de Dolores de la Guerra por la Independencia de México, el 16 de septiembre de 1810.
Bienvenido Papa Francisco a la tierra natal de José María Morelos y Pavón
Quien unido a la insurgencia de Hidalgo salió de sus curatos michoacanos de Nocupétaro y Carácuaro, el 31 de octubre de 1810, con su naciente Ejército Nacional Independentista, para forjar la Independencia de México: país que a la luz de tres siglos sigue en espera del cabal cumplimiento de lo propuesto por Morelos, en bien del país y su gente,  en su proclama Sentimientos de la Nación, del 14 de septiembre de 1813, fundamento toral de la Constitución de Apatzingán promulgada del 22 de octubre de 1814.




miércoles, 3 de febrero de 2016

Día de la Candelaria: 2 de febrero de luz, fuego y purificación. Eduardo Garibay Mares

Día de la Candelaria: 2 de febrero de luz, fuego y purificación

Eduardo Garibay Mares

Conforme el Antiguo Testamento, toda judía madre de un varón hebreo debía ir al templo cuarenta días después del parto, para su purificación legal y para presentar al primogénito, es por eso que el doble festejo del día 2 de febrero conmemora la presentación de Jesús y la purificación de la Virgen María, en su advocación de la Candelaria: María Santísima de la Candelaria, quien lleva en brazos al Niño Dios. Festejos religiosos que comprenden la Navidad, la Epifanía o fiesta de Reyes, y que culminan con el Día de la Candelaria para conmemorar la presencia terrena de Jesús, luz del mundo y salvación de los hombres.
Tradición popular en la República mexicana
Al marcar el final del periodo navideño, es el Día de la Candelaria cuando se hace el levantamiento del Niño Dios, al levantar las figuras del tradicional “nacimiento” y guardarlas hasta la próxima Navidad, y es costumbre que los padrinos, escogidos un año antes, vistan la figura del Niño Jesús para llevarlo a presentar y bendecir al templo. Día y evento en que igual se escoge a los padrinos para el año siguiente.
Ser madrina o padrino implica cuidar de la figura del Niño Dios como se hace con un ahijado, y la obligación comienza por vestirlo con atuendos que pueden ser: de Santo Niño de Atocha, con su báculo y sentado en una sillita; de Niño de las palomas, con un ropón blanco y una paloma entre las manos; de San Francisco, con sandalias y hábito café, abrazando un animalito; o de Niño de las Azucenas, túnica blanca, deteniendo entre las manos una vara de azucenas, entre otros.
Misa en el Templo San Marcelino Champagnat – Día de la Candelaria 7 P.M. – Morelia. FOTO/Eduardo Garibay Mares
Ya engalanado, el Niño Jesús es llevado por padrinos y compadres a la Iglesia, donde en una misa solemne es presentado y bendecido, luego de lo cual retornan a casa y celebran el acontecimiento con tamales y atole, cuyos gastos corren por cuenta de los padrinos. En la misa también se bendicen velas o candelas, de ahí el nombre de Candelaria, y esas velas son consideradas como buenas para apartar el mal, la enfermedad, los terremotos, o para acompañar el alma de un difunto en su camino al más allá, esto es, velas que simbolizan la purificación como fuego y luz, guía y vida, pureza y espíritu: objetivos por los que asimismo se bendicen recipientes con agua. Velas blancas benditas, para las ceremonias religiosas, y amarillas a fin de iluminar durante la extremaunción a los moribundos y para los funerales.
Historia Sagrada y costumbre popular en México
Para cumplir la ley del Levítico, José y María ofrecieron el sacrificio de los pobres, que consistía en un par de tórtolas o de pichones, en vez de un cordero, al presentarse ella cuarenta días después del parto y alumbramiento, para su purificación en el templo, y al presentar a Jesús, su primogénito; luego de lo cual la Sagrada Familia volvió a Belén, donde ya antes habían recibido la visita de los Reyes Magos de Oriente, que de hinojos adoraron al Niño Dios y le ofrendaron oro, incienso y mirra.
Imágenes del Niño Jesús, velas y recipientes con agua para bendición. Templo Marcelino Champagnat - Morelia. FOTO/Eduardo Garibay Mares
Así las cosas, es claro que hoy en día el ciclo de la Navidad, que a su vez inicia el 8 de diciembre con la fiesta de la Purísima e Inmaculada Concepción de María, y cierra el dos de febrero al conmemorar la purificación de María en el templo y la presentación de Jesús, comprende sucesos de entrada y salida de la Navidad coincidentes en conceptos, donde el Día de la Candelaria, conmemoración que nos ocupa, muestra sustento en antiguos mandatos que mucho tienen que ver con la conversión al cristianismo de un evento de purificación, de inmemorial tiempo y comprendido similarmente en todas las culturas, cuando en la noche el fuego era calor, abrigo e iluminación que ahuyentaba fieras y temores, para su confort y seguridad, en su descanso, y en el día el sol era fuego y luz perenne, que les posibilitaba efectuar actividades cotidianas para satisfacer necesidades vitales de alimentación, vestido y alojamiento.

Asociada al culto a la tierra y demás elementos y fenómenos de la naturaleza, además de simbolizar la pureza y la fertilidad, en esta festividad convergen también la esperanza y la fe de los creyentes, por eso en algunos pueblos se tiene la costumbre de llevar a bendecir en este día las mazorcas que van a servir de semillas, igual que frijol, trigo y otros cereales, para la próxima temporada de siembra, porque para ellos ese festivo día todo se purifica, tal como la Virgen María, al fin de la cuarentena, y el Niño Jesús, en su presentación al templo..
Bendición del Día de la Candelaria tras culminar la misa. Templo Marcelino Champagnat – Morelia. FOTO/Eduardo Garibay Mares
Rosca de Reyes y Día de la Candelaria
Adaptada la tradición popular a contextos de vida actuales, es el día 6 de enero, día de los Reyes Magos Melchor, Gaspar y Baltasar, cuando las familias mexicanas se reúnen para partir la sabrosa “Rosca de Reyes”, donde cada quien corta el pedazo de pan que se va a comer, el cual acompañan de una bebida de chocolate caliente, preparado en agua o en leche, y es el caso que a quienes les tocó en suerte encontrar una figura que representa al Niño Dios, en el pedazo de pan que partieron, se comprometen a invitar a los demás concurrentes que compartieron la partición de la rosca, a una cena de tamales y atole, el siguiente 2 de febrero.
Conclusiones
La celebración del Día de la Candelaria el 2 de febrero, con que se venera a la Virgen María madre de Jesús y que asimismo implica la presentación del Niño Dios como acontecimiento central, es fiesta religiosa que evoluciona al ser adaptada acorde a respectivas costumbres de comunidades rurales, suburbanas y urbanas, como lo ejemplifica el hecho de que en algunas poblaciones se reúnan familiares y amigos en tertulia, al atardecer, en torno a una fogata frente a la puerta de la casa anfitriona, en un convite de tamales, buñuelos, atole, ponche y demás antojitos, con lo que culminan este evento eclesiástico-seglar que engarza en lo religioso relaciones de parentesco y amistad, a fin de consolidarlas o configurarlas, y así sucesivamente año con año, en torno al levantamiento del Niño Dios.
Fervor religioso de familias el Día de la Candelaria. Templo San Marcelino Champagnat – Morelia. FOTO/Eduardo Garibay Mares
Además del fin primordial de fortalecer la fe en Dios y la manifestación de amor a la Virgen Santísima de la Candelaria y a Jesús niño, este festejo es toda una tradición en México, aunque celebrado de manera diferente en hogares, pueblos y ciudades de la República mexicana, ya que evoluciona integrando de paso a autoridades gubernamentales con la población, al tiempo que también se extiende a centros de trabajo, donde en la partición de la “Rosca de Reyes” conviven directivos y trabajadores, es decir, una fiesta religiosa que incide en la consolidación de un evento popular importante, que debe aprovecharse para la eficaz promoción de la unidad comunitaria y familiar.